La mediación sanitaria Alicante es muy compleja pues hay muchas partes implicadas con un máximo interés que es la protección y el cuidado del paciente.
Ahora bien, son muchos los agentes implicados los cuales normalmente están integrados en equipos como por ejemplo el colectivo de médicos, el de Enfermeros, Auxiliares de Enfermería, Celadores, etc, y hay una interdependencia entre todos ellos que permite finalmente a la Institución sanitaria funcionar satisfactoriamente.
No podemos olvidar que estamos ante personas que trabajan con gran presión por la falta de personal en la gran mayoría de las ocasiones y que a veces no es fácil conciliar el interés primordial del paciente con el resto de intereses del personal sanitario y no sanitario.
En la práctica diaria existen multitud de conflictos entre el propio personal sanitario y no sanitario, normalmente producido por la distribución de funciones entre el personal, que aunque en un inicio, parecen estar bien delimitadas, en la práctica sin embargo, surgen demasiados flecos, lo que desencadena el conflicto.
En multitud de ocasiones este conflicto no se vislumbra de forma aparente pues no se traduce en una discusión, pero si en una falta de diálogo, en una falta de colaboración, en una falta de predisposición de ayuda al compañero, lo que se traduce irremediablemente en una falta de rendimiento que finalmente acaba por afectar al paciente.
En otras ocasiones sí que es más patente esta discusión, lo que suele acabar en el juzgado, y donde sea cual sea la sentencia, pierden siempre las dos partes pues van a tener que seguir viéndose en el trabajo y la relación se habrá roto definitivamente.
De otro lado y no menos importantes son los conflictos personal sanitario/no sanitario y paciente, donde nos encontramos desde lo más inocuo como puede ser un trato no del todo adecuado, falta de información, etc, hasta las negligencias médicas, que acaban en los juzgados, donde no hay diálogo, sino sólo hay un máximo interés , que es ganar a costa de que el otro pierda, solo hay rencor, muchas emociones no gestionadas, que provocan afán de venganza y que aunque finalmente acaben con una indemnización esta útlima no servirá para acallar su rencor, pues no ha habido diálogo, no ha habido una disculpa, una explicación, y a veces esto es tan importante como el importe económico.